jueves, 23 de agosto de 2012

Resolución.


¿Cómo decir que estoy enferma de todo sin que suene como si mi vida fuera la más miserable de todas? Porque, en realidad, no lo es. He visto personas pasar por cosas horribles y seguir adelante. ¿Qué me hace diferente? Nada, nada en absoluto. Cierto es que me gustaría serlo, pero no lo soy. Sin embargo no puedo dejar de sentir esta presión, tan sórdida, en mi interior. ¿Cómo mentir sin ser una farsante? ¿Cómo sonreír si sé que pronto nada va a ser lo mismo? ¿Cómo no sentirme culpable, si yo soy la culpable? De pronto entiendo tantas cosas que me parecían tan ajenas, tan lejanas... Y, de algún modo inexplicable, yo misma me siento lejos de todo. Como viendo todo pasar ante mis ojos a través de una pantalla. No puedo creer que esté inmersa en cosas tan mundanas y al mismo tiempo tan tristes.

viernes, 3 de agosto de 2012

Y es así de simple: nunca vas a dejar de ser la persona que me hizo cambiar.

Culpa


Es fácil decir que el lugar del otro es siempre mejor que el tuyo. Es fácil culpar a los demás cuando te sientes sólo. Es fácil sufrir cuando sabes que no lo mereces. Es fácil sentirse desamparado y dejar caer lágrimas silenciosas, aún sin fundamentos. 
Pero, de pronto, el monstruo eres tú. Y no hay decisiones correctas; sólo salidas egoístas.